lunes, 28 de marzo de 2011

PERFOMACE


LA FATALIDAD ES EL LABERINTO

El laberinto es un espacio determinado por los mundos en que todo ser humano se desenvuelve, es decir, realidad y virtualidad. Las ideas que deambulan en la atroz y vil encrucijada del laberinto se erigen ante nosotros como una opción que, aunque parece voluntaria y personal, está siempre condicionada por relaciones de poder que intervienen en nuestro comportamiento. En el centro del laberinto se sitúa una silueta humana como símbolo de subjetividades en construcción que, a su vez, le dan paso a nuevos y múltiples estilos de vida.
Además, estos mundos que se abren y se expanden ante nosotros nos presentan una gran gama de sentimientos y emociones en contraste con los proyectos de vida que circulan en una sociedad, en la que todo ideal humano se reduce a la producción y el consumo. Pero no es fatalidad lo que envuelve nuestra obra, sino más bien posibilidad, la opción de fuga está a nuestro alcance y solo la reflexión y la autonomía  son el mapa que nos dan la libertad.


2) POEMA EL LABERINTO

Zeus no podría desatar las redes
de piedra que me cercan. He olvidado
los hombres que antes fui; sigo el odiado
camino de monótonas paredes
que es mi destino. Rectas galerías
que se curvan en círculos secretos
al cabo de los años. Parapetos
que ha agrietado la usura de los días.
En el pálido polvo he descifrado
rastros que temo. El aire me ha traído
en las cóncavas tardes un bramido
o el eco de un bramido desolado.
Sé que en la sombra hay Otro, cuya suerte
es fatigar las largas soledades
que tejen y destejen este Hades
y ansiar mi sangre y devorar mi muerte.
Nos buscamos los dos. Ojalá fuera
éste el último día de la espera.

                            Jorge Luis Borges.

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