« El capital da vida a todas las potencias de la ciencia y de la naturaleza, como a las de la combinación y de la comunicación sociales para volver la creación de riqueza (relativamente) independiente del tiempo de trabajo que está afectado en ella ». Karl Marx, Manuscrit de 1857-1858 « Grundrisse », Editions sociales, 1980, tome 2, p.192-197.
Todo proceso del pasado tiene necesariamente incidencia en el presente, y esto precisamente es el motivo o la causa principal que nos lleva a mucho a querer saber estudiar y conocer procesos o aconteceres pasados, por considerarlos la base del conocimiento presente. En este sentido la educación representa uno de tantos lugares “en cambio y para el cambio”, puesto que se encuentra actualmente sumergida en la era de las nuevas tecnologías, lo comunicativo y tecnológico.
Así también es de reconocer la incidencia del poder político en todos los aspectos de la vida del hombre, buscando con ello la realización de diversas “prácticas y técnicas que ayuden a subyugar los cuerpos y controlar la población." Es precisamente este el alto nivel de discusión y problemas que se ven en el campo de la pedagogía crítica, puesto que las personas están en busca de una vida digna en la que ellos sean actores de la misma y puedan decidir o tomas decisiones de cada uno de los procesos o actuares diarios.
A menudo es el estudiante quien inicia cuestionándose a sí mismo como miembro de un grupo o proceso social (incluyendo religión, identidad nacional, normas culturales o roles establecidos). Después de alcanzar un punto de revelación, en el que empieza a ver a su sociedad como algo profundamente imperfecto, se le alienta a compartir este conocimiento en un intento de cambiar la naturaleza opresiva de la sociedad.
Es aquí que el maestro trabaja para guiar a los estudiantes a cuestionar las teorías y las prácticas consideradas como represivas (incluyendo aquellas que se dan en la propia escuela), animando a generar respuestas liberadoras tanto a nivel individual como colectivo, las cuales ocasionen cambios en sus actuales condiciones de vida. Por esta razón, debe involucrarse en el estado cognitivo de todo ser humano una “pedagogía crítica”, como esa propuesta de enseñanza que intenta ayudar a los estudiantes a cuestionar además de desafiar la dominación, las creencias y prácticas que la generan. En otras palabras, es una teoría y práctica (praxis) en la que los estudiantes alcanzan una Conciencia crítica
En este sentido si los seres humanos asumiremos la responsabilidad ciudadana de informarse y de ser informada verazmente y en profundidad, de analizar los hechos que nos afectan como pueblo compartiéndolos con el entorno, desmenuzarlos y sacar conclusiones constructivas para luego opinar en pos de un futuro mejor, o advertir de los peligros que amenazan su bienestar espiritual, su tranquilidad social y la prosperidad logrando un equilibrio social justo, admitiendo que sin amor humano cualquier logro sería absurdo y que por más noble que sea su intención, su ausencia, hace inútil el fin que se persiga.
No se puede olvidar los múltiples caminos en los que se mueve el capitalismo y la incidencia de la nueva organización del poder capitalista en la globalización. Uno de ellos es el control de procesos mentales subjetivos, en la organización de lo humano y el trabajo subjetivo, en donde la naturaleza y lo humano se hacen capital, dando forma al “biopoder”, y él está allí como nodo de una inmensa red de control y al reconocerlo, convierte su práctica pedagógica en resistencia, que interrumpe la secuencia del control, produciendo esos nuevos nodos alternativos desde lo local, lo territorial, la escuela, el aula, desde donde ellas y ellos cambian el sentido de sus prácticas y su subjetividad, concretando la emergencia de las luchas geopedagógicas.
A través de ellas se especifican los hechos de las pedagogías críticas del siglo XXI, que anuncian que otra escuela, educación, pedagogía y sociedad son posibles, pues estando parados desde nuestra realidad actual, debe existir en todo y cada una de las personas un intento por leer, conocer y descifrar estas etapas del capitalismo y sus diferentes particularidades, las cuales nos lleven a modificar los procesos de acumulación del conocimiento para poder intensificar el capital.
En este sentido es de resaltar la función o procesos centrales del capital, el cual persigue que las personas se adecúen a las nuevas realidades de ciencia, tecnología, comunicación e información, buscando con esto adquirir un poder nuevo y mayor, y un tipo de control diferente a partir de sus particularidades. Es allí donde la capacidad comunicativa genera una apropiación de las redes de relaciones sociales y, de igual manera, fruto de la comprensión de lo que se juega allí en esta esfera virtual, han ido emergiendo las resistencias en la red, convirtiéndola también en una esfera de contrapoder.
En síntesis se hace necesaria la integración de una interculturalidad a la sociedad, como ese espacio en donde lo diferente tiene cabida, pero no sólo como novedad sino en cuanto construye sus políticas de subjetividad, reconoce sus conocimientos básicos y construye acciones de cara a sus problemas específicos, dejando de lado y olvidando la idea de un pensamiento único en la educación.
REFERENTES BIBLIOGRÁFICOS
Ø MARX, Karl. Introducción a la crítica de la economía política. Ediciones Siglo XXI. 1981.
Ø MEJÍA, Marco Raúl. Globalizaciones y educaciones. Entre el pensamiento único y la nueva crítica. Bogotá. Ediciones Desde Abajo. 2006.
PRESENTADO POR: JENNIFER VALOYES SALAZAR
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